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jueves, 5 de mayo de 2011

Congruencia e Incongruencia...



Ser Congruente


La congruencia es esa sensación de coherencia, de veracidad, de certidumbre, de sinceridad, que nos proporciona nuestra fuerza interior, cuando todas nuestras partes internas están alineadas hacia un mismo objetivo, hacia un mismo fin, es decir, todos nuestros "yoes" están de acuerdo -al menos por una vez-, en colaborar y trabajar en equipo a nuestro favor, cosa que no siempre es fácil de conseguir, ya que todos estamos compuestos de múltiples partes, yoes o facetas de nuestro ser, que no siempre desean lo mismo. Es como ser el director de nuestra propia orquesta: no se trata de que todos los músicos toquen el mismo instrumento, sino que todos se pongan de acuerdo en la melodía a interpretar.
El resultado de la congruencia es el poder personal, el carisma, la energía, y es la base sobre la que se apoya el liderazgo. "Walk what you talk", es decir, haz lo que predicas, enseña con el ejemplo. Que tus actos sean el reflejo de tus palabras. Que tu vida hable de tí por sí sola. Y ello requiere de un gran trabajo personal, de un férreo autocontrol donde no se dan más permisos que aquellos que ayuden a configurar nuestra vida como una perfecta obra de arte.
Lo contrario es lo que muy a menudo observamos a nuestro alrededor. "Lo que eres habla tan alto que no escucho lo que dices."
La incongruencia es el dominio del ego, de las justificaciones, del autosabotaje, del autoengaño. Siempre he creído que habría que hacer un test de congruencia personal, sobre todo a los profesionales que ostentan un título que les permite influir en los demás, sin haber comprobado previamente que, en efecto, esa persona ES lo que dice su título... pero una cosa es lo que han estudiado y otra muy distinta cómo viven, cuales son sus creencias, sus valores, su misión. Veamos varios ejemplos:
Estuve en una sesión de radio con una psicóloga que estaba tan nerviosa que hasta se mordía las uñas (además de fumar como un carretero) tan sólo por el simple hecho de tener que hablar cinco minutos por la radio. En otra ocasión, otro psicólogo, éste en un programa de televisión, sudaba tanto que tuvo que cambiarse la camisa en un descanso del programa. Y qué decir de una amiga mía que fue a visitar a un sexólogo, quien al escuchar el inicio de los problemas que la aquejaban, se puso colorado como un tomate y empezó a aflojarse el cuello de la camisa, señal inequívoca de nerviosismo y de no tener resueltos sus propios problemas.
Como diría Gustav Mahler, "No hay más que una educación, y es el ejemplo." ¿Qué impresión te causa un médico al que vas para que te ayude a adelgazar y ves que él pesa 100 kilos? ¿Qué opinas de un comunicador que pronuncia "preveer" y, además, mantiene su teléfono móvil encendido mientras da su charla? ¿Qué sensación te produce la de un entrenador que da sus cursos de "crecimiento personal"...fumando?
Una vez le pregunté a un experto amigo mío qué era lo primero que había que buscar en un profesor, a la hora de elegir un curso. Me respondió muy simplemente: "cada persona te enseñará lo que en el fondo es, independientemente de lo que sepa". Si vas a un curso con Richard Bandler, date cuenta cómo habla, cómo se comporta, cómo vive, qué hace, porque eso es lo que te va a enseñar. No hay más que verle a él y lo que hace. Luego están los entrenadores; esos sólo te enseñarán lo que saben, lo que han aprendido, bien en cursos o en libros, y te hablarán de las técnicas y quizá las dominen a la perfección, pero tienes que escarbar detrás de esa apariencia, preguntarle, informarte y ver cómo actúa en realidad, cómo vive, qué ejemplos pone, si son propios o ajenos... y en fin, tu sensación de congruencia te dirá si estás delante de un instructor o de un maestro. Un entrenador enseña lo que sabe. Un maestro transmite lo que es. Por eso instructores hay muchos, pero maestros hay pocos, porque para ello hay que
ser muy congruente. Deja que tu inconsciente elija por ti."
La incongruencia es también como una bomba de relojería. Conozco muchos casos de problemas y enfermedades que los médicos no atinan a diagnosticar y que son originados por la incongruencia, por una continua lucha interior: una parte luchando contra otra, cuyo resultado se llama autodestrucción y aunque sea a medio o largo plazo, acabará por aparecer. Es como la profecía que se autocumple.
Tengo un caso muy reciente: el de un buen amigo mío que se ha pasado toda la vida predicando y manteniendo unas cosas (sus valores, sus creencias, sus verdades...) para después, en un momento de flaqueza, decidir hacer todo lo contrario. Lo peor no fue dejarnos a todos boquiabiertos. Lo peor fue que al cabo de dos años le dio una embolia cerebral.
Nuestro inconsciente siempre nos avisa de lo que es mejor para nosotros, pero lo hace a su manera; en nosotros está aprender a descifrar sus mensajes y llegar a una alianza interna para que nuestra vida sea un continuo fluír hacia un estado de excelencia consciente.

Inma Capo (Dra. en Psicología Social y PNL – University Technology International )



Estamos conectados con algo denominado ALMA o YO SUPERIOR que resulta ser inmortal y que es la “esencia” que nos acompaña durante las diferentes vidas teniendo pleno conocimiento de lo que hemos venido a hacer, a aprender y a desarrollar.El alma se comunica mediante diferentes canales (intuición, instinto y conciencia) con la mente de la persona. La relación entre esta comunicación y el comportamiento da lugar a dos posibles opciones:
Los dictados del ALMA son recibidos y el comportamiento es CONGRUENTE con ellos. Esta situación es generadora de salud Es decir: ESTAMOS ESCUCHANDO Y SIGUIENDO LAS INDICACIONES DE LA VOCECITA
Los dictados del ALMA no son recibidos o bien lo son pero el comportamiento es INCONGRUENTE. Esta situación está desequilibrada y es generadora de enfermedad Es decir: OIMOS A LA VOCECITA PERO PASAMOS OLÍMPICAMENTE DE ELLA.
La enfermedad entonces se genera cuando no se sigue el dictado del alma. Las personas no se comportan siempre según los mensajes de ésta. Al cabo del tiempo, cuando el conflicto espiritual sigue ahí, aparece la enfermedad física.
¿En que me pueden ayudar las esencia florales, y demás elixires vibracionales?
La curación sólo es posible si sabemos retroceder hasta encontrar la causa de la enfermedad.
Normalmente eso no nos gusta mucho. Solemos decir: “yo no se porqué me pasa esto”, “yo no he hecho nada malo para que me pase esto” o “yo no merezco que me pase esto”. Otro estilo de frases podría ser. “es que yo soy así y no pienso cambiar”, “yo soy así y no puedo cambiar”, o simplemente “yo soy así y punto”
Las flores nos ayudan a cambiar estos puntos de vista tan rígidos. Nos ayudan a superar el defecto que nos produce la “sordera”, a superar el defecto asociado a nuestra tipología, a saber la asignatura que hemos venido a aprender y a aprobarla.
A veces no estamos enfermos físicamente (no hemos llegado a ese estado) pero estamos irritados constantemente, nerviosos o angustiados. Es nuestra actitud la que está enferma, el canal de comunicación con nosotros mismos está un tanto bloqueado.
Las esencias vibracionales cambian tu vida desde el interior, no desde el exterior.
Seguirás encontrando caravana para ir al trabajo, pero en lugar de angustiarte quizás decidas aprovechar el tiempo para escuchar un divertido programa de radio en el coche. Seguirás teniendo que pagar la hipoteca, pero aprenderás a no agobiarte pensando que te quedan 35 años más por pagar. Quizás no te llene tu trabajo pero aceptarás que gracias a el mantienes a tu familia, aprendiendo a darle la importancia justa.
En definitiva, despertarás los antídotos de los defectos generales aportando a tu vida: paz, esperanza, alegría, confianza, seguridad, sabiduría, amor
Aunque… no esperes que las esencias lo hagan todo por ti. Tu también tienes que poner de tu parte!!

Gina Garcia i Cos
Terapeuta Flores de Bach







2 comentarios:

Adriana Alba dijo...

Fabuloso lo que logra la terapia floral.

Es un reordenamiento de energías un equilibrio, lei algunos libros de Bach que me encantaron, pero jamás profundicé en el tema...

Cosas raras del destino? me crié entre plantas y flores, pero bueno los caminos se abrieron hacia otros lugares, aunque creo que la esencia siempre queda en el alma, si bien estuve al lado de ellas de otra forma su lenguaje es sabio.

Como éste pos que nos dejaste Grace, me encantó!Besos

Graciela dijo...

Hola Adri!...es cierto, la terapia floral es un regalo mágico del Dr. Bach ( un gran médico y canalizador)cada una de sus esencias vibra en nuestras células modificando su movimiento y vibración maravillosamente. Se puede decir que las impregna de luz y sabiduría, porque todos los cambios ocurren a nivel álmico y con mucha sutileza y perfección si estamos abiertos a recibirla poniendo de nuestra parte voluntad, perseverancia y mucho AMOR para permitir que ellas trabajen eficazmente.
Gracias Adri, te dejo un gran Abrazo!

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