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domingo, 9 de mayo de 2010

Sobre la vida y la muerte

  ¿Qué entiende usted por muerte?

Interlocutor: Usted ha dicho que la muerte, el amor, el nacimiento, son esencialmente una cosa. ¿Cómo puede sostener que no hay diferencia entre la conmoción y el dolor que implica la muerte y la felicidad del amor?

Krishnamurti: ¿Qué entiende usted por muerte? La pérdida del cuerpo, la pérdida de la memoria; y espera y piensa que después haya una continuación. Algo que se ha ido de aquí, eso es lo que llama muerte. Ahora bien, para mí la muerte es producida por la continuación de la memoria, y la memoria no es sino el resultado del anhelo, del apego, del deseo. De modo que, para una persona que está libre del anhelo, no existe la muerte, no hay comienzo ni final, ni el sendero del amor ni el sendero de la mente, el dolor. Por favor, estoy tratando de explicar que, en la persecución de un opuesto, creamos una resistencia. Si siento miedo, busco valor; no obstante, el miedo me persigue porque sólo estoy escapando de lo uno hacia lo otro. Mientras que, si me libero del miedo, no conozco ni el valor ni el miedo; y yo digo que la manera de hacer eso es volverse alerta, vigilante, no tratar de reunir valor, sino librarse del motivo contenido en la acción. O sea, si usted tiene miedo, no busque un motivo para la acción del valor, sino libérese del miedo. Ésa es la acción sin motivo. Si de verdad ha comprendido esto, verá que el tiempo, la muerte como futuro, ha cesado. La muerte no es sino la percepción de una intensa soledad, y así, estando atrapados en la soledad, nos precipitamos hacia lo otro, deseamos la unidad, o queremos descubrir qué existe del otro lado; para mí, ésas son maneras de perseguir los opuestos y, por tanto, maneras de sostener permanentemente la soledad. Mientras que, al afrontar la soledad, al regocijarnos plenamente en esa acción tornándonos lúcidamente conscientes de la soledad, la destruimos en el presente. Por tanto, no hay muerte.

Todas las cosas tienen que gastarse. Las cosas son los cuerpos, las cualidades, las resistencias, los obstáculos; todas ellas se gastarán, tienen que gastarse, pero el hombre que en sus pensamientos y emociones está libre de resistencias y obstáculos, conocerá la inmortalidad, no la continuación de sus propias limitaciones, de su propia personalidad o individualidad, la cual no es sino una serie de capas de anhelos, apegos y deseos. Usted podrá disentir, pero si está libre del pensamiento, si se ha abierto paso por medio de esa conciencia de sí mismo, de esa percepción alerta, de esa llama de intensidad, entonces hay inmortalidad, la cual es armonía perfecta, la cual no es : "el sendero del amor" o "el sendero del dolor", sino aquello en que ha cesado toda distinción.

Jiduu Krishnamurti (Sobre la vida y la muerte.)

5 comentarios:

mária dijo...

Pues sí, es muy difícil liberarse de todos los miedos, pero cuando entiendes el sentido de la vida, empieza a desaparecer el miedo a la muerte. Difícil tarea...en eso estamos.
Besos

Isora dijo...

Opino como María, es muy difícil liberarnos de todos los miedos, la muerte siempre ha sido un tema tabú, rodeado de misterio y de miedo...
Si pensamos en la muerte, como hemos hablado otras veces, de un estado de liberación, de seguir creciendo, de avanzar en otra dimensión, pues no sentiremos miedo, pero si pensamos que la muerte es el final de todo... es ahí cuando empiezas a tener miedo y a preguntarte qué sentido tiene todo en esta vida si al final vamos a morir.

Besos y sonrisas.

Adriana Alba dijo...

Cada vez que publicás algo de Jiddu, lo leo dos o tres veces, que Iluminado el Maestro!!!

Brillante, gracias Graciela, un beso!

Ernesto. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ernesto. dijo...

A la vista de lo leído no podría negárserle a Krishnamurti "razón"... y sin embargo no sería la única que percibimos o conocemos sobre estas cosas.

Otros Maestros, hoy y en otros tiempos, han hablado de lo "mismo" desde ópticas diferentes.

No que hablen de realidades distintas pero si que el enfoque que le dan es otro... Acorde siempre a quienes va dirigido.

Un amigo mío sostiene que si hubiese querido ser hindú o tibetano, en lo que tiene de percibir la "realidad" de una manera y no de otra, hubiese escogido nacer en India o Tíbet... pero que nació aquí...

Y aquí el maestro que nos habló y habla a esa realidad la llamó Padre... hoy ESO.

Bienvenido Krishnamurti y cuantas enseñanzas nos hagan avanzar... hay millones... pero no todas están hechas para ti...

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